Está en Cortinas
 
El problema:
Necesidad de intimidad y protección frente al calor solar, deslumbramientos y reflejos.
En muchas soluciones arquitectónicas modernas se utilizan amplias zonas acristaladas que propician el aprovechamiento de la luz natural; sin embargo este sistema presenta ciertos inconvenientes específicos que deben corregirse.
A menudo, la solución adoptada elimina la ventaja inicial de la iluminación natural y la transparencia.
La solución:
Láminas COVER-GLASS® de DTI para la confección de estores y cortinas.
Los estores y cortinas que incorporan COVER-GLASS® de DTI, principalmente recomendados en centros de trabajo, son distintos a cualquier otro sistema de cortinas existente, pues consiguen solucionar todos los inconvenientes enumerados SIN RENUNCIAR EN NINGÚN MOMENTO A LA TRANSPARENCIA, A LAS VISTAS AL EXTERIOR y a la sensación de espacio abierto.

El ojo humano no utiliza toda la luz disponible. Hay mucha más luz de la que percibimos. Esto se debe a la capacidad de regulación de la pupila, que actúa como el diafragma de una cámara fotográfica, abriéndose o cerrándose para dejar pasar más o menos luz según sea necesario.
La utilización de sistemas
COVER-GLASS®, al regular la luz, resta esfuerzo a nuestra pupila, pero,
en cualquier caso, la vista se acomodará a cualquier nueva situación rápidamente.

Contrariamente, en invierno, durante las horas de no insolación, la superficie acristalada se convierte en un elemento que posibillita la pérdida del calor generado por los sistemas de calefacción ya que está en contacto permanente con el aire exterior, mucho más frío.
La transparencia del acristalamiento provoca con frecuencia una falta de intimidad que acaba corrigiéndose en la mayoría de los casos con un sistema de cortinas más o menos opacas, con lo que se pierden las vistas al exterior y la sensación de espacio abierto en las dependencias.
La radiación infrarroja solar penetra en el edificio a través del acristalamiento, se absorbe y eleva la temperatura ambiente hasta niveles no deseados, a pesar de la existencia de un sistema de climatización. Aún cuando éste esté bien dimensionado
se consumirá más.
La luz natural es un valor al que no debemos renunciar, pero su intensidad es casi siempre muy superior a las necesidades del ojo humano, según los valores recomendados por la normativa vigente. Dicho exceso puede provocar cansancio visual a las personas que trabajan.

Monitor situado frente a una ventana El mismo monitor, un minuto después, con la protección del estor Cover-Glass